Francisco Calderón

f a m i l i a
Hijos con:
María de Ochoa
Gerónima Ledesma

Hijos:
Joseph Mariano Calderón (Ochoa)
Lorensa Calderón
Josefa Calderón
Cándida Calderón
Gregoria Calderón
Jacinta Calderón y Ledesma
Francisco Calderón
  • Nacido: 16??, La Escoba?, Punilla, Córdoba, Argentina
  • Casado: 16??, ?, Córdoba, Argentina, con María de Ochoa
  • Relación no determinada con: relationship 16??, Indicios de relaciones familiares a través de lugares y personas comunes, with Antonia Calderón Canello
  • Unknown relationship Abt 1734, ?, Córdoba, Argentina, with Gerónima Ledesma
  • Fallecido: entre 1750 y 1767, Pocho, Córdoba, Argentina
  • Ocupación: Capitán
    pict48.jpg [153x193] Escudo de la Familia
    El primer dato que tenemos sobre Francisco es:
    20/01/1739 , en ciudad de Córdoba, Francisco Xavier de Rodriguez de los Santos, de los Reynos de Portugal, hijo de Albaro Rodriguez y de Da Anamaría de los Santos, residentes en Córdoba, pide licencia para casarse con Da Jacinta Calderón y Ledesma natural del Valle de Tras la Sierra, hija de Dn Fco Calderón y de Da Gerónima Ledesma, vecinos de dicho Valle. Francisco Xavier manifiesta haber vivido en San Juan de Cuyo y firma el pedido como Franco Xavier Rodrigues.
    Queda duda sobre si es el mismo Francisco Calderón, ya que los registros de compra de tierras en Pocho datan de 1746. Sólo sabemos que para ese momento Francisco ya había enviudado de María de Ochoa, por la demanda que establece Joseph Mariano Calderón contra su abuela por unos esclavos heredados de su madre en 1733. También sabemos que los Ledesmas eran propietarios en "El Sauce" (ver ficha de Gerónima).

    06/11/1746 Francisco Calderón compra a Dn Estanilao Toledo Pimentel las tierras de Mogigasta y El Sauce (Recopilación anónima solicitada probablemente por Segundo Juan de Dios Calderón).
    Etanislao Toledo Pimentel con su hermano Ignacio eran dueños de gran parte de las tierras de la Pampa de Pocho para esa época.
    Revista de la Universidad Nacional de Córdoba: Volume 36, Issues 2-5
    Universidad Nacional de Córdoba - 1949
    (...) VII) Pocho, Mogigasta, Ambul y Mussi No son muchos los datos que tenemos de los orígenes hispanas de Pocho. Sabemos que en 1660 (o en el siguiente), don Diego Al- barracín pidió al gobernador Gerónimo Luis de Cabrera el pueblo de Pocho; de donde se infiere que estaba vacante (27). A fines del siglo XVII este paraje perteneció — al menos parcialmente — a don Miguel de Brizuela, según una carta suya de 1694, a la cual ya hemos aludido antes, y en la que se refiere una tropelía cometida en su propiedad del paraje de San Miguel de Pocho "adonde llegué — dice — habrá un mes a tratar de trabajar" (24). Otro nombre — desvinculado del anterior — nos ha dejado el siglo XVII: Juan Clemente Baigorria dueño de la "Estancia y Htz- zos de Pocho". Sus herederos cedieron esta propiedad, en pago de eiertas deudas, al Dr. José Ignacio Toledo Pimentel y su hermano el Capitán Estanislao de Toledo Pimentel. Este, que sobrevivió y heredó al primero, vendió a su vez la parte principal de la estancia en diciembre de 1746 a doña Flora Brizuela y su sobrina Antonia González Carrizo por 400 pesos plata sellada. Días antes habíanse desglosado y vendido las tierras de Mogigasta y Sauce, a las cuales se hará referencia más adelante. Flora Brizuela, vieja vecina que alcanzó a sobrevivir a sus 3 consecutivos maridos, en 1774 hizo testamento. En él declara que ha "edificado una capilla" bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción; (la erección del templo habría tenido lugar, entonces, entre 1746 y 1774). Su voluntad postuma fué que dicha capilla quedara para que "la administre y cuide como patrón" su sobrino don Claudio Ceballos. "Advierto — dice el documento - que dejo de tierras pa la capilla, a la parte del Norte hasta la punta de la primera loma de piedras, a la parte del Sud hasta una zanja que hace del otro lado del horno de quemar ladrillos ya la parte del naciente hasta el primer ojo de agua, como qe sale de mi casa para la iglesia, y al poniente a topar el arroyo, y el número de alhajas y ornamentos necesarios, los que aparecerán del inventario que de ellos hizo el Dr. Dn Joseph Igno. Tejeda Liendo, Cura de este Beneficio y lo demás qe hubiese que agregar y lo declaro así pa qe conste. (...)
    Al sur de Pocho estaba el paraje de Mogigasta. En 1732 solicitó esas tierras el teniente Juan Martín Moreno, que ya las poseía desde 10 años atrás. Les fueron adjudicadas a fines de 1737 por el gobernador. "Hago merced Real — dice el decreto — de las tierras de el paraje llamado Mogigasta en el dho Valle de Salsa- cate que se contienen entre los linderos de pocho ala parte del Norte y pachango a la parte del Oriente dos leguas ya la del poniente hasta las caídas del monte más de legua para que las aya y gosc ..." ( 6Í> ) . Sin embargo, los Toledo Pimentel, dueños de Pocho, promovieron en 1755 un deslinde de su propiedad, abarcando también el paraje de Mogigasta y Sauce; ante lo cual, considerándose despojado, Moreno protestó, infructuosamente, al parecer. En noviembre de 1746 el Capitán Estanislao Toledo Pimentel vendió esas tierras al Capitán Francisco Calderón, por 500 pesos "de a 8 reales". Los papeles de venta indican hasta dónde llegaba aquella propiedad. Para el lado de Pachango llegaba hasta los confines de la estancia. Para la sierra "todo lo que tuviera hasta las caídas del monte, y para la laguna otra (...)"

    En la recopilación de títulos hay una nota sobre la Merced de Ambul: a 25/11/1644, "el Q° (?) hace merced a Dn José de Quevedo detrás de la sierra grande a la parte poniente donde llaman Pampa de los Guamanes, que tengo por medio y centro un arroyo llamado Ambul y dos leguas a todas partes y por linderos, a la parte del Norte, el Río de Jaime", dos leguas al sur con "Pantanillo del Salitral" [Laguna de Pocho??], al poniente "una cañada y arroyo pequeño llamado Pachango". Esto fue rectificado el 23/10/1757 y la merced en vez de lindar con el arroyo Pachango, se extendía dos leguas y cuarto al este del arroyo Ambul, con lo que no se superponía con las tierras de los Calderón.
    Al respecto: Revista de la Universidad Nacional de Córdoba: Volume 36, Números 2-5, Universidad Nacional de Córdoba - 1949
    (...) VII) Pocho, Mogigasta, Ambul y Mussi
    No son muchos los datos que tenemos de los orígenes hispanas de Pocho. Sabemos que en 1660 (o en el siguiente), don Diego Albarracín pidió al gobernador Gerónimo Luis de Cabrera el pueblo de Pocho; de donde se infiere que estaba vacante (27). A fines del siglo XVII este paraje perteneció — al menos parcialmente — a don Miguel de Brizuela, según una carta suya de 1694, a la cual ya hemos aludido antes, y en la que se refiere una tropelía cometida en su propiedad del paraje de San Miguel de Pocho "adonde llegué — dice — habrá un mes a tratar de trabajar" (24). Otro nombre — desvinculado del anterior — nos ha dejado el siglo XVII: Juan Clemente Baigorria dueño de la "Estancia y Htzzos de Pocho". Sus herederos cedieron esta propiedad, en pago de ciertas deudas, al Dr. José Ignacio Toledo Pimentel y su hermano el Capitán Estanislao de Toledo Pimentel. Este, que sobrevivió y heredó al primero, vendió a su vez la parte principal de la estancia en diciembre de 1746 a doña Flora Brizuela y su sobrina Antonia González Carrizo por 400 pesos plata sellada. Días antes habíanse desglosado y vendido las tierras de Mogigasta y Sauce, a las cuales se hará referencia más adelante. Flora Brizuela, vieja vecina que alcanzó a sobrevivir a sus 3 consecutivos maridos, en 1774 hizo testamento. En él declara que ha "edificado una capilla" bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción; (la erección del templo habría tenido lugar, entonces, entre 1746 y 1774). Su voluntad postuma fué que dicha capilla quedara para que "la administre y cuide como patrón" su sobrino don Claudio Ceballos. "Advierto — dice el documento - que dejo de tierras pa la capilla, a la parte del Norte hasta la punta de la primera loma de piedras, a la parte del Sud hasta una zanja que hace del otro lado del horno de quemar ladrillos ya la parte del naciente hasta el primer ojo de agua, como qe sale de mi casa para la iglesia, y al poniente a topar el arroyo, y el número de alhajas y ornamentos necesarios, los que aparecerán del inventario que de ellos hizo el Dr. Dn Joseph Igno. Tejeda Liendo, Cura de este Beneficio y lo demás qe hubiese que agregar y lo declaro así pa qe conste.
    (...)
    Al sur de Pocho estaba el paraje de Mogigasta. En 1732 solicitó esas tierras el teniente Juan Martín Moreno, que ya las poseía desde 10 años atrás. Les fueron adjudicadas a fines de 1737 por el gobernador. "Hago merced Real — dice el decreto — de las tierras de el paraje llamado Mogigasta en el dho Valle de Salsacate que se contienen entre los linderos de Pocho a la parte del Norte y Pachango a la parte del Oriente dos leguas y a la del poniente hasta las caídas del monte más de legua para que las aya y gose ..." ( 6Í> ) . Sin embargo, los Toledo Pimentel, dueños de Pocho, promovieron en 1755 un deslinde de su propiedad, abarcando también el paraje de Mogigasta y Sauce; ante lo cual, considerándose despojado, Moreno protestó, infructuosamente, al parecer. En noviembre de 1746 el Capitán Estanislao Toledo Pimentel vendió esas tierras al Capitán Francisco Calderón, por 500 pesos "de a 8 reales". Los papeles de venta indican hasta dónde llegaba aquella propiedad. Para el lado de Pachango llegaba hasta los confines de la estancia. Para la sierra "todo lo que tuviera hasta las caídas del monte, y para la laguna otra legua y para la parte de Pocho hasta el lindero y mojón que el dicho juez puso en la mensura que hizo de una legua cogiendo por centro la capilla vieja de Pocho hasta donde dió una legua y de dicho mojón cogiendo el rumbo y deresera a la sierra que cae al lado, las cuales son las tierras de Mogigasta y Sauce. Esto nos hace suponer que antes de que Flora Brizuela adquiriera la estancia de Pocho, donde hizo construir la capilla, a la cual nos hemos referido anteriormente, ya había una "capilla vieja" que sirvió en 1746 como punto de referencia para la medición y deslinde de aquellas tierras (28). En 1779 figura un Capitán José Vicente Calderón, tal vez hijo del anterior.
    Nos trasladamos ahora hacia el oeste de Pocho, hasta los parajes de Ambul y Mussi; porque uno y otros serán nuestros puntos de partida para avanzar hacia el sur en busca de otras estancias y pueblos. Don Pedro Brito fué el dueño de la merced que comprendía las tierras de Ambol y Mussi. En 1757 solicitó su mensura y amojonamiento. A tal efecto fué enviado don Manuel Zevallos. La Compañía de Jesús, cuyas tierras de Tarupapampa y Caraguay conlindaban por el Este con las de Brito, desaprobó la diligencia. Según manifestó el representante de los jesuítas, la merced de Brito estaba "en lo que llaman la pampa de los Guanacos y que tenga por medio y centro un arroyo llamado Ambol y que tenga dos legs a todas partes". Por el norte el límite estaba en "lo que llaman el río Jaymes".Por el sur: "un pantanillo de salitral". Y al oeste "una cañada y arroyo pequeño llamado Pachango" (30). VIH) Panaholma, Chaquixchuxa. Altautina, Río de los Sauces, Los Algarrobos y San Lorenzo Ya dijimos que en 1598 el escribano Juan Nieto recibió en merced dilatados parajes de nuestro valle transerrano: eran las tierras de Nono y Tilahcnén. En ellas se comprendían los parajes denominados Canchisara (por otro nombre Chaquinchona) , Pisiscxtra (o también Altaptina), Paha (tal vez entre Altaptina y "el Río de los Sauces abajo"), Tilahenén (Río de los Sanees, donde sale de la sierra), Soconda (al sur de Ciénaga de Allende) y otras más. Cuando en 1609 murió Juan Nieto, heredó aquellas tierras su esposa, doña Estefanía de Castañeda, quien a los 3 años contrajo enlace con el escribano Alonso Nieto y Herrera. Este sobrevivió a su primera esposa y también a la segunda, que fué doña Juana de Solís. Llegado a esta nueva viudez, resolvió ingresar a la Compañía de Jesús como "Hermano Coadjutor y Bieneohor de la Orden", donando con tal motivo todos sus bienes a los jesuítas en julio de 1643 (12 y 38). En 1667 la Compañía de Jesús promovió una sumaria información tendiente a identificar el alcance de estas propiedades, pues sus nombres primitivos, con el tiempo, habían cambiado. Por otra parte, se había enterado la Compañía de que ciertas personas entraban a estas tierras y talaban sus montes "para los carreteros de San Juan y Mendoza, como si fueran desiertas". Por ello, pidió amparo en la posesión de esta vieja merced (12). Sin embargo, esta diligencia sólo fué una preocupación esporádica por las tales tierras. Y tan es así que poco después se otorgaron mercedes cuyos límites se confunden con los de la citada propiedad de los jesuitas, sin que éstas hayan interpuesto reclamo alguno. En 1672 el Capitán Gregorio Diez Gómez recibió una dilatada merced consistente en las tierras de Panaholma. El las acrecentó con tierras adquiridas el Capitán Pedro Pacheco, las cuales habían sido de Rodríguez de Hueseas. La estancia de Panaholma, incluyéndose los parajes de Los Cocos, Santa Rosa y San Pablo, se extendía por el este desde el monte Ambul hasta los Altos de San Lorenzo (por Villa Brochero de hoy). Y por el oeste llegaba a los Altos de Chaquinchona, desde Los Cocos hasta la Cuesta del Potrero de Altaptina. O sea, unas seis leguas y media, "antes más que menos". El ancho de este latifundio resultaba así de 3 a 4 leguas medio (13). El mismo Capitán Gregorio Diez Gómez recibió, al sur de Panaholma, las tierras de El Potrero de Altaptina, por sendas mercedes que le otorgaron los gobernadores Angelo de Peredo (entre 1670 y 1673) y Antonio de Vera (?). Llegaba originariamente desde Chaquinchona hasta los bañados del Río de los Sauces (siete u ocho leguas). Y de ancho más de cuatro leguas (13). A principios de 1688 murió el Capitán Diez Gómez y lo heredó su esposa, doña Ana María Bustos y Albornoz, quien lo sobrevivió durante poco tiempo. En 1689 Ana María Bustos y la Compañía de Jesús convinieron una amistosa transacción y venta respecto a sus mercedes de tierras "las quales ha confundido el transcurso del tiempo en los nombres, por cuia causa se podían seguir y se seguían muchos pleitos y litixios". Según ese convenio, los jesuítas renunciaron a los parajes de Canchisara, Pisiscara, Paha, Tilahenén y Soconda, reservándose otros derechos que se indicarán más adelante (13). En consecuencia, doña Ana María Bustos y Albornoz quedó como dueña inequívoca de la estancia de Panaholma y del Potrero de Altaptina. Y en tal carácter las vendió, conjuntamente con otras propiedades, el mismo año 168!), a su hermano el Licenciado Piro. Antonio Bustos y Albornoz ya su cuñado el Gral. Bartolomé Olmedo. La compra fué en mancomún y, según parece, recién se dividió en 1696. Hecha la división, la estancia de Panaholma le tocó al citado clérigo Antonio Bustos y Albornoz, quien la vendió en 1716 a Felipe Suárez de Mendoza, excluyendo Chaquinchona, que hasta entonces había estado comprendida en la anterior (33). Consta en algunos documentos que en Panaholma se fundó una Capellanía por encargo de Ana María Bustos. Su cuñado y albacea, Bartolomé Olmedo, entregó a ese efecto 1000 pesos al Licenciado Bustos. Y éste quizás haya tenido que aportar otro tanto, con cuyo objeto gravó la estancia por la suma de 1000 pesas. Por otra parte esa propiedad ya estaba hipotecada, desde los tiempos de Ana María Bustos, a favor de los monasterios de Santa Catalina de Sena y Santa Teresa de Jesús, por la suma de 2000 pesos El comprador, Suárez de Mendoza, tal vez convino en hacerse cargo de esos gravámenes. (...) ...

    Sigue la recopilación de Títulos:
    El 23/10/1757 se le dá posesión de la merced de Ambul a Pedro Brito.
    Don Benito Brito tiene una escritura que a 5/08/1758 Don José María Dávila y Antonia Gonzalez, su esposa, venden a Gerónimo Nieva una parte de la Estancia llamada "Aguadita" anexa a la Estancia de Pocho. Linda por el naciente con una barranca que divide al poniente hasta las caídas del monte y de sud a norte de ancho dos cuadras.
    Don Benito Brito tiene otra escritura que a 19/02/1777, Don José María Dávila Y Antonia Gonzalez, venden a Gerónimo Nieva un pedazo de tierra que Doña Antonia recibió como herencia de sus padres, que linda al norte con la Estancia de Pocho, al sur y al este con las tierra de los Calderones y al este con tierras del comprador.
    Hay una nota explicativa posterior, sin fecha, en la que aclara que esos terrenos toman por centro el paraje denominado "La Aguadita", tirando al sur a lindar con tierras de Laurencia Pereyra y por el norte con tierras de Flora Brizuela.
    (En el censo de 1767, de La Rioja, aparece Dn José María Dávila y "su esposa", con 3 hijos.)
    Don Francisco repartió la estancia de Mogigasta en 3 partes entre sus hijos.
    La estancia El Sauce fue heredada por Joseph Mariano Calderón, a la muerte de su madre Dña Laurecia Pereyra.

    En el libro de Juan Martín Soria:
    "Josefa Calderón acababa de cumplir quince años, edad ya casadera para las mujeres del siglo XVIII. Su padre don Francisco Calderón, era un importante hacendado de la zona, además ostentaba el grado de capitán, lo cual sumado a su regular fortuna, lo convertían en un personaje por demás influyente en esa región."
    ...
    "Carlos (Soria) se traslada con sus cosas, a vivir a las posesiones de su nueva familia política, en el Valle de Traslasierra en la provincia de Córdoba.
    Es evidente que pesó la influencia de su importante suegro, el capitán Francisco Calderón, quién además de no querer separarse de su querida hija, tenía razones para retener allí a su joven yerno. Un año antes de este casamiento, don Francisco había comprado a don Estanislao Toledo Pimentel, una magnífica estancia llamada "Mogigasta". El precio de esta enorme propiedad, fue convenido en la suma de quinientos pesos "de a ocho reales ". Denotaba esto, la muy buena situación económica por la que pasaba este hombre, y por otro lado, estaban claro los planes, de a quién tenía pensado poner, al frente de esa nueva hacienda. "
    ...
    "Corría ya el año 1750, y Carlos (Soria) se iba afianzando en la zona, llevado por supuesto, de la mano de su suegro. Así lo encontramos tomando parte en forma documentada, de la captura de un rufián bastante conocido por esos parajes, llamado Francisco Mercado, más conocido con el apodo de "Francia". Según el acta del juez pedaneo, datada en Noviembre de 1750, se encontraba el Capitán Francisco Calderón y el joven Carlos Soria en el paraje de "Pinas" , tierra que a la sazón era propiedad de Calderón, cuando interceptaron al mencionado malandrín, que iba con una mujer "hurtada" o dicho en palabras actuales, secuestrada. Llevaban también treinta caballos con diferentes marcas, todos atados unos a otros del pescuezo, formando una hilera. Al ver esto y conociendo el historial del sujeto apodado "Francia", lo rodearon, sorprendieron, y poniendo en fuga a sus secuaces, lo capturan. Luego lo engrillaron de las manos, y finalmente lo entregaron a las autoridades de la zona, previo haber liberado a la desdichada mujer."

    De la investigación: "Pocho, Pachango, Mojigasta, Mermela, Piña, Tala Corral y Tablada" de Prudencio Bustos Argañaráz:
    ..."El pleito fue ganado por don Estanislao, quien luego vendió las tierras: Pocho a doña Flora de Brizuela (la mujer de Juan Martín Moreno), Pachango al capitán José Gaona, Mermela a don Laurencio Oviedo y Mojigasta al capitán Francisco Calderón, quien tomó posesión el 6 de noviembre de 1746.
    En 1767 los herederos de Calderón litigaron contra Juan Martín Moreno. Eran: doña Lorenza Calderón, viuda, doña María Cándida Calderón, casada con Juan Crisóstomo Pereyra, doña Laurencia Pereyra, viuda de don Mariano Calderón y doña Josefa Calderón, que luego casó con el capitán don Carlos Soria. Sigue el pleito don Luis Florentino Martínez, por sí y sus nueve hermanos, nietos de Francisco Calderón (eran hijos de don Joaquín Martínez, que debió de ser el marido de doña Lorenza Calderón). No está la sentencia y la última actuación es un escrito de don Marcos Antonio de Posadas, apoderado de Moreno, ya muerto, quien reclama por haber sido su parte despojado por resolución judicial y pide "se sirva revocar la citada providencia sin más figura de juicio, mandando que salgan los herederos de Martínez de dicha casa y estancia y el capitán Carlos Soria".
    (A.H.C., Secc. Judicial, Escribanía N° 1, legajo 306, expte. 9 y leg. 358, exptes. 4 y 8).
    Por otro documento sabemos que el capitán Francisco de Calderón era casado en primeras nupcias con doña María de Ochoa, hija de Domingo de Ochoa y doña María Gómez y Buitrón, la que vivía en 1733 en su estancia de San Juan de la Vera Cruz, en la Punilla. Doña María de Ochoa –que era hermana de Domingo Ochoa– murió dejando un poder para testar a su marido y fue sepultada en la capilla de San Marcos. Su marido testó por ella en el valle de la Punilla, pero no se consigna la fecha, ni está firmado. Tuvieron dos hijos: José Mariano y Gregoria Calderón. José Mariano residía en el valle de Salsacate y casó con una hija adoptiva del alférez Nicolás de Vargas Machuca. En 1733 demandó a su abuela materna, doña María Gómez y Buitrón, por unos esclavos heredados de su madre.
    (A.H.C., Secc. Judicial, Escribanía N° 1, legajo 273, expte. 8)."

    Donación de José González
    En el libro Documentos Eclesiásticos de 1823 a 1884- Arquidiócesis de Córdoba - Sello del año 1860.
    José González, vecino de Traslasierra, deja al convento N.S.P.S. Francisco, a cambio de misas su estancia llamada Pina, que fue antes de Francisco Calderón, sugiriendo su venta, lo que se hace al Sr. Ministro Don Diego Salguero, Chantre dignidad de la iglesia, Provisor y Vicario General de este Obispado, comisario general de la Santa Cruzada, Ejecutor del Breve de su Santidad y Examinador Sinodal, por un precio de doscientos pesos en plata, cuarenta y dos fanegas de trigo puestas en el Río Segundo.
    Venta que se realiza en Córdoba, el 4/3/1758.
    A continuación, el Ministro Don Diego Salguero, Dean de la iglesia, (etc.) traspasa el dominio de esta propiedad a D. Mariano Salguero, su sobrino.
    A continuación una nota de D. Bacilio Antonio Cincunegui, Alcalde primero de este Obispado y Cura propietario de la Feligresía de Pocho, declara que heredó años pasados de D. Gerbacio Salguero una Estancia en Tras la sierra, conocida por Pinas, mediante su testamento. Las tierras fueron vendidas por su primitivo propietario D. Francisco Calderón a favor de D. José González, demarcada por: al sur un lugar que llaman Yeguas Muertas, donde existe el mojón divisorio que la divide de la estancia de la Agua Blanca, parte que se reservó para sí el vendedor Calderón, por el norte el punto conocido por el nombre de Pozo Cabado, divisorio de otras tierras de propiedad de Bacilio A. Cincunegui, contiguas a las de Pinas. Al este, por la cumbre alta de la Sierra y por el oeste, donde lindan los terrenos de los Llanos.
    Se aclara que se ha perdido el documento de venta de Calderón a González, por lo que D. Bacilio solicita demarcación del terreno.
    Córdoba, 7/11/1833


    Nicolás Machuca puede haber sido:
    Nicolas Machuca
    Male
    Father: Joseph Machuca
    Mother: Maria Vbiedo
    Spouse: Rosa Bravo
    Marriage: 1765 Pocho, Cordoba, Argentina
    Batch No.: M630146 1766 - 1856 0791875

    Nota sobre los Toledo Pimentel:
    SAN MARCOS SIERRAS (http://www.turismoenladocta.com.ar/museos8.htm)
    CAPILLA DE SAN MARCOS - En tierras pertenecientes al capitán Pedro Arballo de Bustamante, se menciona por primera vez este nombre en 1.634. La capilla se erigió en 1.692 con techo de paja y barro, siendo el Dr. José Ignacio de Toledo Pimentel, cura de San Fernando del Valle de Catamarca y su hermano Estanislao quienes lo amplían y mejoran, probablemente en 1.734.

    Para ubicarnos topologicamente:
    AMBULHENEN: poblado en el actual Ambul; c. Ambulo Nahuan (1573). Homófonos: Ambolisacate (Ambolicharaba) en Quebrada Chila, Ambulocatna (Ambuloyanqui), arroyo Ambul. ( http://www.tiquilis.com.ar/voces.htm )
    Río de los Guamanes pertenece a Córdoba en Argentina,
    Latitud: -30.8
    Longitud: -64.7666667
    UFI: -980327
    UNI: -1470429
    UTM: LL39
    JOG: SH20-09

    Arroyo Pachango pertenece a Córdoba en Argentina
    Está clasificado como: Hidrográfico (Rio intermitente)
    Latitud: -31.55
    Longitud: -65.2
    UFI: -1006350
    UNI: -1488203
    UTM: KL90
    JOG: SH20-13

    Mojigasta pertenece a Córdoba en Argentina
    Latitud: -31.5833333
    Longitud: -65.2333333
    UFI: -1004293
    UNI: -1485750
    UTM: KL80
    JOG: SH20-13

    Pinas se encuentra aproximadamente a 41 km de Pocho, hacia el valle de Chancaní:
    Pinas, Argentina
    Latitud: -31.1500000000
    Longitud: -65.4833333000

    Contemporáneos de Francisco Calderón en Córdoba:
    JUAN CALDERON DE LA BARCA Marriage: 15 AUG 1704 y 02 MAR 1710
    ANTONIA CALDERON Marriage: 12 OCT 1676
    BLAS CALDERON Marriage: 26 APR 1663
    CATALINA CALDERON Marriage: 12 FEB 1681
    GREGO. CALDERON Marriage: 03 FEB 1677

    FRANCO CALDERON casado con JOSEPHA MEDINA tuvieron un hijo en 1736 en Córdoba, Batch No.: J630002 1728 - 1778 Su hijo: Felix Hilario Calderón b 24/1/1736, fueron sus padrinos el Ministro Dn Joseph Paschual de Echevarría (presbítero) y su hermana Dña Juana Josepha.

    Francisco Calderón (esclavo de Dn Manuel Calderón), casado con Mercedes Ríos (parda libre). Tuvieron varios hijos: Faustino en 1790, su madrina fue Paulina Calderón; Casimiro en 1785, Santiago en 1797, María del Sacramento en 1787, Sipriano en 1792, los que tuvieron como Madrina a Francisca Cabrera. En el nacimiento de Sipriano figura que ambos padres eran esclavos de Dn Manuel Calderón.

    http://webs.tecnodoc.com.ar/cabildo/default/ficha/1170-3_de_Agosto_de_1662
    En Santa Fe el día 3 de Agosto de 1662
    "Por ausencia del alcalde Juan de Avila Salazar, el alférez real Francisco Moreira Calderón se hace cargo interinamente de la alcaldía."

    Hacia 1750 hubo un contemporáneo llamado Francisco Calderón en Corrientes, aparece en la lista de deudores de 1748-1762: "Deudores residentes en Corrientes de operaciones de fiado otorgadas en Buenos Aires", al respecto E. Saguier nos dice: "En 1754 tuvo un litigio por una carta de pago con Juan Enrique de Souza (AGN, Tribunales, Leg.53, Exp.12). También tuvo un litigio con Antonio de Guzmán (AGN, Tribunales, Leg.269, Exp.3)". ( http://www.er-saguier.org/obras/gta/Tomo-II/Seccion-F/Cap-15/Tablas/Tabla%20U-I.pdf ). Es poco probable que fuera el mismo Francisco.

    De la publicación: Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, Volumen 36, Números 2-5 Escrito por Universidad Nacional de Córdoba. Pag. 735 y 736,
    "Dice el Arquitecto Buschiazzo que "la capilla de Pocho es una de las pocas cuyo autor se conoce, pues fué el alarife Juan Pedro Perales, según lo certifica en el testamento su esposa doña Margarita Martínez declarando asimismo en dicho documento, que recibio un lote de terreno en pago de su trabajo" (29). Integraban la antigua estancia de Pocho, hasta 1746, las tierras de Mogigasta y Sauce que el Capilan Estanislao Toledo Pimentel vendió al Capitán Francisco Calderón en noviembre de aquel año, por 500 pesos "de a 8 reales".
    Las tales tierras fueron deslindadas del resto de Pocho por un juez comisionado: Suazo de Chinchilla. Para el lado de Pachango llegan hasta los confines de la estancia. Para la sierra "todo lo que tuviera hasta las caídas del monte, y para la laguna otra legua y para la parte de Pocho hasta el lindero y mojón que el dicho juez puso en la mensura que hizo de una legua cogiendo por centro la capilla vieja de Pocho hasta donde dió una legua y de dicho mojón cogiendo el rumbo y deresera a la sierra que cae al lado, las cuales son las tierras de Mogigasta y Sauce. Esto nos hace suponer que antes de que Flora Brizuela adquiriera la estancia de Pocho, donde hizo construir la capilla, a la cual nos hemos referido anteriormente, ya había una "capilla vieja" que sirvió en 1746 como punto de referencia para la medición y deslinde de aquellas tierras (28). En 1779 figura un Capitán José Vicente Calderón, tal vez hijo del anterior. ..."

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    A modo de Historia:
    Registro de encomiendas en territorio Argentino, Siglo XVII: existentes en el Archivo General de Indias, Alicia I. Sosa de Alippi, Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Córdoba, 2007
    AGl/l6403.7.lll//CHARCAS.ll lN8 Expediente de confirmación de encomienda de Soto, Nono y Salsacate en el término de ... Resuelto 1695-03-22 Encomienda de indios de Nono, Soto y Salsacate en Córdoba del Tucumán, vacante por muerte de Da. Ana Valero, hija mayor legítima del Capitán Bartolomé Valero, vecino de la ciudad de Salta, a quien le habían sido encomendados por dos vidas (le fueron encomendados por Hernando de Lerma en 1582). Juan de Elizondo, padre de Miguel de Elizondo, detalla en la nota de presentación los servicios prestados. Miguel de Elizondo, era vecino de la ciudad de Salta donde residía desde hacía más de 20 años. Tenía 9 hijos y estaba casado con Da. Agustina Benegas de los Ríos, hija de Da. Catalina Valdenebro y el Capitán Alonso Gómez de los Ríos, persona benemérita que había servido desde los Reinos de España, y participado en la población y fundación de la ciudad de Salta, donde se había establecido y se había desempeñado como Alcalde Ordinario y Justicia Mayor por mucho tiempo. Da. Catalina era nieta del Capitán Francisco de Valdenebro uno de los primeros conquistadores y pobladores de la ciudad de Santiago del Estero y de San Miguel de Tucumán. Éste había participado en la guerra del Valle Calchaquí y había sido uno de los primeros pobladores y colonizadores de Talavera de Esteco. Había tenido muchas hijas mujeres a quienes dejó muy pobres, y un hijo que heredó un pequeño repartimiento. Por su parte Juan de Elizondo había servido como escribano público, de cabildo y hacienda real de Santiago. Se informa además que Miguel de Elizondo y su suegro (o sea el Capitán Alonso Gómez de los Ríos) tenían una Real Cédula que les otorgaba 1000 ducados de renta en indios vacos, en remuneración de sus servicios, y que aún no había sido cumplimentada. Miguel de Elizondo prestaba servicios de Tesorero Oficial Real de la ciudad de Salta y había sido también alcalde ordinario. Se le concedió por dos vidas con cargo de pagar los tributos como lo establecían las ordenanzas, con cargo de hacer vecindad en la ciudad de Salta con casa poblada, armas y caballos, pagar por única vez 200 pesos corrientes para repartir entre las personas beneméritas, y además 6 pesos por año durante las dos vidas destinados al Colegio Seminario de Santiago del Estero y presentar confirmación. Además D. Gregorio de Luna y Cárdenas presenta oposición para una encomienda que en una primera instancia se le dio confirmación "con la calidad que la tenia su mujer en cuanto las vidas", pero posteriormente el fiscal informa que los papeles presentados no son auténticos y no consta otra resolución.

    De la publicación "Huerta Grande", de Municipalidad de Huerta Grande, “Edición de Historias Populares Cordobesas”, 2005
    "Jerónimo Luis de Cabrera, poco después de la fundación de Córdoba, encomienda al Capitán Hernán Mejía de Miravat, descubrir nuevas minas de oro y plata por los valles de Camin Cosquín hasta el fuerte La Escoba cercano a Charbonier) y empadronar pueblos indígenas. Es así que éste habría atravesado la zona central del actual departamento Punilla, para luego dirigirse a la provincia indígena de Toco Toco (hoy Cruz del Eje); después, habría recorrido el valle de Soto; luego, el valle de Salsacate, y por último, tal vez regresando a Córdoba, el valle de Calamuchita."